Abre la puerta, Oporto ” Aventuras en Solitario”

Abre la puerta, Oporto ” Aventuras en Solitario”
“Saia Rodada- Canto- Carminho”

Llevaba ya un tiempo trasteando por Lisboa, donde lo antiguo parece envejecer con estilo, donde los azulejos forman arte en cualquier parte de la ciudad…Donde los días pasan tranquilos con un aire bohemio, seduciendo a sus visitantes, esa mezcla arabesca que nos traslada al sur de España y los dulces… mmm… quejadas, pasteis de Belem, boliños…

Después de varios días de trajín en la escuela donde hacía mis prácticas, decidí en un descanso de la jornada, comprar un billete de autobús dirección Oporto, para pasar 3 días en esta ciudad embrujada que tanto inspiró a la creadora de Harry Potter… Quería conocer sus callejuelas, sus músic@s callejeros, sus fachadas con la ropa colgada y sus alfombras secando al aire libre.

Y lo conseguí… Llegué a las 10 de la mañana después de 3 h y media en autobús desde la estación de Oriente – Lisboa. Lo primero que vi cuando bajé del autobús y cogí el metro dirección al albergue que alquilé fue esa mezcla delo antiguo con lo moderno y lo mejor de todo fue, tener delante el edificio de La Casa de La Música, que para los que me conocéis sabréis, que es lo que más me gusta en el mundo…

Solté las cosas en el albergue que estaba perfectamente posicionado al lado de la estación de metro, aunque tengo que decir que no es necesario conocer Oporto en metro, de hecho lo mejor que se puede hacer en esta ciudad es caminar, perderse por sus calles y bajar las calorías de todos sus pasteles y comida típica que tiene muchaaaaa.

OPorto es turística, muy turística y casualmente todos los puntos turísticos están en redondo en el mismo centro, la Estaçao de Saõ Bento donde los azulejos decoran y revindican la historia de la ciudad,la batalla de Valdevez, la conquista de Ceuta, la vida en el campo…”

Lo más bonito, entre lo más turístico, es su barrio da Riveira. Descubrí las maravillas que bañan el Río Duero, sus Rabelos (barcos típicos de OPorto) con un aire veneciano y con nombres característicos, en los cuales antiguamente transportaban las barricas del vino de Oporto para posteriormente venderlo en Vila Nova de Gala, a la otra orilla del barrio da Riveira… Por cierto, además de lo pintoresco de este barrio llama la atención el Puente metálico colgante (Ponte Luiz I) del Río Duero que también fue construido para satisfacer las necesidades comerciales de la ciudad que subían como la espuma.

No voy a nombrar todos los lugares pintorescos e importantes que hay que ver en esta ciudad porque si no tendríamos que escribir unas cuantas páginas más, pero creo que ya os vais a poder hacer una idea con la galería de fotografías de lo que sentí, viví y lo que soñé al caminar horas y horas sin cansarme demasiado por sus calles elevadas…

La intención de este post es simplemente que os trasladéis a través de las fotografías que saqué, a un lugar donde el tiempo pasa lento y el misterio embrujado de esta ciudad te envuelve desde el primer momento.

Sin más… aquí os muestro mis aventuras en solitario, aunque acompañada en mi mente sin olvidar a las personas importantes de mi vida y sobre todo de mi corazón.



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